A la melancolía le ha dado por llegar y apoderarse de mi mente
saboteando mi sentido común; mis pensamientos se emborrachen de añoranza y
sugieren mas elipsis de tu recuerdo para seguir esta juerga sentimental a la
salud de tu desamor, y hasta le invitan tragos a la esperanza esperando que
esta se acople y se beba con devoción todos los "te extraño"...,
todos los " me haces falta"....
Es curioso pero por mas que me embriago con tu recuerdo nunca me
cae la llamada cruda moral, esa que hace arrepentirte de todos los absurdos
cometidos y te ubica en la realidad..., y es que la verdad no se por qué
necesito embotar mis sentidos y beberme todas tus falsas promesas de amor para
poder sentir un cierto éxtasis de alivio en esta "mi tragedia
inmanente"; ya no tanto para olvidar (constate que es imposible), sino mas
bien como que esperando que suceda algo, que ocurra no sé que, pero algo....
Mi psicología natural señala con todo docto que aleje de mí
cualquier indicio de odio y rencor ya que esto suele ser el motor de desvaríos
e incongruencias, y no poner como pretexto la tristeza o algo parecido para
seguir bebiéndome tu indiferencia y abusar de la nostalgia; y es que la
tristeza aparte de no ser una muy buena compañía es un ente corrosivo que te
carcome por dentro hasta convertir en cenizas todo lo bueno que llevas en ti.
En si la tristeza es un vicio adictivo que envenena el alma y
hace altamente vulnerables los sentimientos...
Y aun así hay quienes todavía nos atrevemos a decir:
¡A TU SALUD!, VA
POR TI....
† Lè Duquè Dantalián †